Archivo de enero 2026

20 años en imágenes

Esta es nuestra historia, contada brevemente en imágenes. Celebramos 20 años, renovando nuestras energías para continuar trabajando ¡para celebrar otros 20 más!

Vigésimo aniversario

En 2006, el 6 de enero, el Centro Comunitario Maya Otoch Paal Montessori abrió sus puertas.

Lo que inició como un sueño, ahora es una realidad que nos hace sentir mucha felicidad, mucho orgullo. Esta es una carta que hemos recibido de una familia que tuvo a sus hijos con nosotros hace ya algunos años. Como ellos, cientos de niños que han estado en Otoch Paal siguen sus sueños haciendo realidad el sueño inicial: lograr que los niños sean adultos independientes, felices y prósperos.

Esta es una carta que nos ha conmovido y queremos compartir con todos ustedes:

“MONTESSORI: SEMILLAS DE INDEPENDENCIA”

Buenas tardes a todos. Querida directora Janeth, Gaby, equipo docente, padres de familia y alumnos.
Me siento profundamente conmovida por estar hoy aquí. Al mirar estas paredes, estos hermosos jardines que don Lázaro ha cuidado con tanto esmero y amor, no sólo veo una escuela que cumple 20 años. Veo el lugar donde comenzó la historia de mi familia. Hace más de una década, crucé esta puerta por primera vez con mi hija, que hoy tiene 15 años, y más tarde con mi hijo, que tiene 10.

Dicen que la educación Montessori es “preparar para la vida”. Hoy, con la perspectiva del tiempo, puedo decir que es verdad. Ver a mi hija adolescente caminar con seguridad en sí misma, con pensamiento crítico y empatía que nació en estos salones, es el mayor regalo que pude recibir. Ver a mi hijo de diez años explorar el mundo con curiosidad, respetando sus propios ritmos y los de los demás, me confirma que elegimos el camino correcto.

Gracias al Centro Comunitario Otoch Paal Montessori por estos 20 años de paciencia infinita. Gracias por entender que cada niño es un universo y que nuestra labor no es llenarlos de datos, sino encender en ellos el fuego del aprendizaje.

Gracias a la directora por su visión inquebrantable y a los guías (maestros) que, con un susurro y una mirada atenta, supieron guiar las manos de mis hijos cuando apenas empezaban a descubrir el mundo. Ustedes no sólo les enseñaron letras y números, sobre todo, les enseñaron el valor de la libertad, el orden y el respeto.

Hoy se celebran dos décadas de sembrar semillas. Mis hijos son testimonio de que lo que se aprende con amor y respeto en la infancia florece para siempre.

¡Felices 20 años! Que sigan transformando vidas como transformaron la nuestra.

Muchas gracias.

Este mensaje nos motiva a seguir adelante, a no perder la esperanza de que Otoch Paal continúe siendo un lugar en el que los niños de Akumal y poblaciones cercanas podrán encontrar educación Montessori de calidad.